DEPORTES

Medinense y Racing ofrecen un pobre partido. Al final ganan los locales.

 

escudo racingRACING BENAVENTE 1.- Josico, Héctor, Víctor, Pablo Voces, Julen, Tosko, Modes, Jáñez, Chino, Maniega (Blandi) y Puchi (Meri).

GimnasticaMedinenseGIMNÁSTICA MEDINENSE 0.- Borja, Viti, Pablo, David, Manu, Botones, (Álvaro), Castaño, Jairo (Enrique), Herrero, Mario Domínguez y Ruso.

Árbitro.- Mallo Fernández. Amonestaba a los racinguistas Modes, Josico y Chino (2A). A lo medinenses a David (2ª). Fueron también expulsados Jáñez por los locales y Ruso por los visitantes, a ambos por agredirse.

Goles.- 1-0 mto 76.- Maniega.

 

Que un partido del tipo del disputado el pasado sábado en Benavente acabe con nueve jugadores por equipo es para hacérselo saber a quien corresponda. No es posible que dos equipos modestos como son Racing y Medinense, que lejos están sus años de gloria incluso en tercera, tengan que padecer domingo sí domingo también este tipo de experiencias. Más cuando además todo repercute en la precaria economía que se padece ahora en esta categorías donde solamente los grandes, que además con privilegios, logran sobrevivir.

Bien es cierto que lo de Jáñez y Ruso no se puede consentir. Uno no puede perder la cabeza por mucho que un rival te increpe y a Jáñez, espero, que esto le sirva para aprender. Fue Ruso el que empezó, pero no menos cierto es que el racinguista le siguió la pauta y claro aquí no se trata de quien empezó porque el desenlace es el mismo por parte de ambos jugadores.

En este sentido debe de incidir, y mucho, Jorge Bruña y su equipo técnico, ya que no es extraño ver al equipo acabar cada partido en inferioridad. Que el listón se ha puesto muy bajo al Racing?. Puede ser, pero todavía hay espacio para agacharse y pasar por debajo y esa es tarea de los jugadores que deben de hacerse respetar en el campo y ante el estamento arbitral, luego será más fácil.

Además en el caso de Jáñez, el equipo ya estaba en inferioridad por la expulsión, recién comenzada la segunda mitad, de Chino por una falta un tanto rigurosa, que podría haberse pasado por alto si ese “hacerse respetar” del que hemos hablado existiera. Jáñez cometió un doble error por lo tanto, entrar en la pelea y dejar a sus compañeros con nueve en el campo.

Del partido no hay mucho de lo que hablar. Una primera mitad en la que los locales se perdieron una y otra vez en errores que vienen siendo habituales en modo de pérdidas absurdas de balón, sin crear excesivos apuros al entorno del meta vallisoletano Borja. Pero por la parte de los medinenses tampoco hacía lo propio en el de Josico. Tan sólo en gran trabajo de un hombre de talla como Castaño, con el siete en las espalda, que dio todo un recital de como manejar el partido y plantarse en la frontal del área local, pero a partir de ahí se le apagaba la luz.

Con ese pobre juego sobre el campo se llegaba al descanso con el cero a cero inicial. Y de la misma guisa comenzaba la segunda. Dos equipos con demasiado miedo a encajar gol y dos equipos con miedo a ganar.

Pero todo cambió tras la expulsión de Chino. Los locales lejos de achicarse se fueron creciendo, a pesar de estar con uno menos y se fueron acercando con más asiduidad al área vallisoletana. Una jugada de febril Maniega pudo haber acabado en gol si Puchi hubiera estado un metro más adelantado, el balón se paseó por el área chica visitante sin encontrar rematador.

El empujón definitivo sobrevino tras el intercambio de “opiniones” de Jáñez y Ruso. Ambos se habían ganado el irse a los vestuarios antes de tiempo y el Racing se vino arriba jugando mejor con nueve que con once. Un saque de esquina muy cerrado lo despejó a duras penas Borja dejando el balón a un par de metros de la línea de gol teniendo que despejar la defensa para alejar el peligro. Y más tarde el gol. Es un balón largo que llega colgado a Maniega. El nueve local, que se bajó de la cama para jugar el partido con décimas de fiebre, bajaba también el balón de espaldas a la defensa, se revuelve zafándose de su par, se adentra en el área e intenta a duras penas batir por bajo al meta Borja. El arquero visitante intercepta el cuero, la pelota sale rechazada por alto y en el salto con el defensor Maniega logra empujar con la cabeza al fondo de la portería. El júbilo estalló entre la parroquia local y si el gol de Maniega, que parece haber vuelto, le dio al Racing los tres puntos, a uno de los seguidores del Orgullo Racinguista también le dio los suyos, ya que en la efusividad con la que celebraron el gol con el ariete local, las cabezas de ambos chocaron y el seguidor tuvo que recibir asistencia por parte de los Voluntarios de Protección Civil que le practicaron las primeras curas y le derivaron al Hospital Comarcal para que le fueran colocados “sus puntos”.

IMG_1560Anécdota aparte, pudo el Racing hacer el segundo, ya con los efectivos igualados, cuando Meri recibió un balón en profundidad, se iba de su par y cuando tenía la portería y el meta visitante delante, justo de fondo físico, decidió colocarla atrás sin nadie para rematar.

Pudieron los visitantes empatar el encuentro en un disparo lejano al que respondió Josico, que buen momento de forma está atravesando, con una mano providencial en el poste bajo para evitar el tanto.

Al final, volvió el Racing a sumar tres puntos, acomodarse en la zona media de la tabla y sembrar esperanzas para los próximos compromisos. Mientras en los visitantes la derrota no hizo más que destapar la caja de los truenos en el vestuario donde los jugadores tuvieron charlas muy elevadas de tono que no deja de ser una mala imagen para un equipo de Regional de Aficionados.

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